Dominar el arte de la entrega continua implica algo más que simplemente insertar código en un servidor. Es un delicado equilibrio entre la gestión de su tecnología y las personas que interactúan con ella. ¿Un obstáculo importante? Las pequeñas diferencias entre máquinas que ocurren cuando alguien decide realizar cambios ad hoc. Estos pueden parecer triviales, pero pueden causar grandes dolores de cabeza cuando se trata de depurar y solucionar problemas.
El objetivo aquí es claro: crear un sistema tan optimizado que no sea necesario que nadie inicie sesión manualmente para realizar cambios. Lograr esto significa menos errores, implementaciones más rápidas y, en última instancia, un equipo más feliz.